
ODONTOLOGÍA Y EQUILIBRIO ORODENTAL PARA CABALLOS DEPORTIVOS Y DE ALTO RENDIMIENTO.
La odontología equina y el equilibrio orodental están tomando gran importancia alrededor del mundo ecuestre. El Médico Veterinario Especialista en Odontología, se está convirtiendo en pieza clave para el cuidado y prevención de los problemas orodentales en el caballo.
La odontología no es algo nuevo, sino que está gozando en la actualidad de un proceso de redescubrimiento. Existe bibliografía e instrumentos de odontología equina bastante avanzados desde principios del siglo XX, entonces el caballo era un elemento clave en la vida del hombre: motor en el trabajo y medio de transporte. Sus requerimientos energéticos eran muy elevados y su rendimiento, vital en la economía. Por ello el cuidado de su aparato masticatorio era una necesidad y una prioridad, para optimizar el aprovechamiento de los nutrientes.
Hay dos razones que explican el reciente resurgimiento de la Odontología Equina: 1. El descubrimiento de las enormes implicaciones que los problemas odontológicos tienen en el rendimiento deportivo. 2. El actual régimen alimenticio de la mayoría de los équidos domésticos.

¿Por qué los caballos necesitan dentista? Porque son animales que fueron creados para masticar hierba de 12 a 18 horas al día y sus dientes continúan creciendo para compensar el desgaste provocado por tantas horas de masticación.Hoy en día la mayoría de nuestros caballos viven estabulados o en corrales sin pasto natural, reciben alimentos precortados y muy ricos en energía, que consumen rápidamente, mas sin embargo, el aparato masticatorio de nuestros caballos domésticos sigue siendo genéticamente el mismo que el de los caballos salvajes y esto es la causa de muchos problemas odontológicos.
Cuando un caballo mastica, la mandíbula se mueve en forma circular y la comida es triturada con los molares, cuyas superficies son rugosas y con los bordes afilados para poder triturar los tallos más fibrosos. Las piezas dentarias se desgastan por frotamiento entre ellas y por el contenido en minerales del suelo que se ingieren mezclados con la hierba.
Actualmente los caballos mastican menos horas, por lo que los dientes se desgastan menos y consecuentemente se van formando piezas dentarias de tamaño excesivo, irregulares y con puntas demasiado afiladas que limitan la capacidad de masticación y los movimientos mandibulares. Además, si no pastan, ya no tienen que arrancar la hierba del suelo, por lo que apenas utilizan los incisivos que continúan creciendo, creando problemas en la masticación y tensión en la articulación temporo-mandibular.

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